China rechaza el diálogo si Trump les sujeta “un cuchillo en la garganta”

China rechaza el diálogo si Trump les sujeta “un cuchillo en la garganta”

La solución a la guerra comercial entre China y Estados Unidos pasa por el diálogo entre ambas partes. Un diálogo que Pekín considera que debe ser igualitario, algo que ahora mismo está difícil. El viceministro chino de Comercio, Wang Shouwen, ha dicho hoy que las negociaciones no pueden continuar mientras Washington “sujete un cuchillo en la garganta” del país asiático.

Un día después de que haya entrado en vigor una nueva tanda de aranceles entre ambas potencias, Wang ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha apelado a la “voluntad” de Estados Unidos para poder reanudar las conversaciones. “Frente a estas restricciones comerciales tan grandes, ¿cómo pueden proceder las negociaciones? Las condiciones no son igualitarias. Han abandonado su entendimiento mutuo con China”, ha criticado el viceministro de Comercio.

Las “amenazas y presiones” bloquean el diálogo

China no sabe por qué Estados Unidos ha cambiado de opinión después de llegar anteriormente a un acuerdo con China sobre comercio exterior, dijo Wang, en aparente alusión a las conversaciones en mayo, cuando dio la impresión por un breve espacio de tiempo de que se había encontrado un marco de entendimiento.

A estas críticas también se ha sumado el consejero de Estado Wang Yi, máximo diplomático del Gobierno chino. Durante una reunión en Nueva York frente a un grupo de empresarios, ha indicado que las negociaciones no pueden tener lugar en un contexto de “amenazas y presiones”. Además, ha mostrado su rechazo a las críticas infundadas contra su país en cuestiones de comercio y seguridad, que ha calificado de comentarios irresponsables que han envenenado las relaciones que ambos países mantenían. Justamente el presidente estadounidense, Donald Trump, ya hizo referencia a la seguridad nacional para justificar el inicio de la guerra comercial.

China acusa a EE.UU. de “bullying comercial”

“Los logros de los últimos cuarenta años de relaciones entre China y Estados Unidos quedarán destruidos si esto continúa”, ha alertado Wang durante la reunión del Consejo Empresarial China-Estados Unidos y del Comité Nacional de Relaciones entre Estados Unidos y China. Una reunión a la que han asistido ejecutivos de Blackstone y Mastercard como Stephen Schwarzman y Ajay Banga, entre otros empresarios.

Ambas declaraciones coinciden con la publicación de un informe del Consejo de Estado chino que acusa a Trump de intimidar a otros países para que se sometan a su voluntad. Concretamente, Pekín ha calificado las actuaciones de Washington como un “ bullying comercial”.

Sin embargo, China no descarta nada. Pese a la nueva tanda de aranceles y a la cancelación de la nueva ronda de conversaciones que se esperaba para las próximas semanas, el viceministro de Comercio Wang Shouwen se ha mostrado abierto a seguir con las negociaciones con el acento puesto sobre “el respeto mutuo y la igualdad”. Su mano derecha, Fu Ziying, ha insistido por su parte en que China no puede sacrificar su derecho al desarrollo económico para que las conversaciones vuelvan a entablarse. El mismo Wang fue el responsable de que la semana pasada una delegación china no viajara a Estados Unidos para negociar la reanudación del diálogo, según la prensa estadounidense.

Aun así, los analistas apuntan a que ni Washington ni Pekín parecen estar dispuestos a hacer concesiones en una disputa cada vez más amarga, lo que aumenta el riesgo de una larga batalla que podría enfriar la inversión e interrumpir el comercio mundial. Expertos consultados por Reuters aseguran a que el Gobierno chino prefiere esperar a que acabe la actual legislatura de Donald Trump.

El gas natural licuado, de los principales afectados

Ayer entraron en vigor aranceles estadounidenses sobre bienes chinos y otros aplicados por Pekín como represalia a productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares, incluyendo el gas natural licuado (GNL), unas decisiones que intensificaron la disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo y preocupan a los mercados financieros globales.

Los exportadores estadounidenses, incluidos los proveedores de GNL, “sin duda” sufrirán daños, pero las represalias de Pekín brindarán oportunidades a otros países exportadores de GNL, dijo Wang, que agregó que Australia es una importante fuente de combustible para China.

“China es una nación grande y poderosa, así que si se trata de un enfrentamiento con China económica o militarmente, tendría un precio enorme”, ha publicado en una editorial el periódico Global Times, respaldado por el Estado. “En este sentido, es una perspectiva atractiva para otros países, incluido Estados Unidos, coexistir con China pacíficamente”, ha añadido el periódico

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