La CIA concluye que el heredero saudí ordenó el asesinato de Jamal Khashoggi

La CIA concluye que el heredero saudí ordenó el asesinato de Jamal Khashoggi

Las conclusiones de la CIA acerca de sobre quién pesa la culpa de ordenar matar al periodista saudí Jamal Khashoggi, que incluyen nombre y apellidos, han circulado rápidamente por Washington, donde, hasta ahora, se han impuesto el no señalar a responsables y el ser reticente a represalias duras. Así fue el ‘timing’: el viernes pasado, la Fiscalía saudí publicó su versión del crimen, que exoneraba al príncipe heredero, Mohamed bin Salman. Poco después, la Casa Blanca sancionó a 17 personas ligadas al caso. Un día después, el ‘Post’ revela qué piensa la CIA.

El dedo acusador de la agencia de inteligencia ha forzado al ejecutivo a ofrecer explicaciones. El primero en hablar ha sido el vicepresidente, Mike Pence. En pleno viaje oficial a Papua Nueva Guinea, la mano derecha de Donald Trump ha matizado que “no puedo hacer comentarios sobre información clasificada”. Se ha referido a la muerte de Khashoggi como una “atrocidad” y “una afrenta a la prensa libre e independiente”. Ha asegurado, según los reporteros, que “EEUU está determinada a rendir cuentas a los responsables”. No ha dicho quiénes.

Que Pence no haya dicho nada nuevo, y que este sábado por la tarde se informase de que Trump aguardaba explicaciones de la CIA – o sea, que funcionarios estadounidenses hablaron antes con el ‘Post’ que con el presidente -, permiten deducir una reacción de la CIA, cuanto menos, peculiar. Un desafío, según observadores, a los intentos de EEUU de enterrar el asesinato del columnista y crítico sin haber hallado su cuerpo. Un esfuerzo que, según la cadena NBC, pudo incluir ofrecer un caramelo sabroso a Turquía.

En base a cuatro fuentes, dos de ellas altos funcionarios del Gobierno estadounidense, la NBC ha asegurado que la administración Trump había estado tanteando “formas para deshacerse” de Fethullah Gülen, un turco residente en EEUU, al que Ankara culpa de orquestar el golpe de Estado fallido de 2016, “para aplacar a Turquía” sobre el caso Khashoggi”. Turquía dio crédito a la noticia, aunque un funcionario turco matizó que “no tenemos intención de interceder” en el caso “a cambio de un favor político o legal”. Según el periódico ‘Hürriyet’, el Departamento de Estado de EEUU ha respondido hoy que “la Casa Blanca no ha participado en ningún encuentro” sobre la posible extradición de Gülen.

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