Reformas, Caval y su rol de mujer en la política: Cómo es la imagen del legado de Bachelet en el mundo

Reformas, Caval y su rol de mujer en la política: Cómo es la imagen del legado de Bachelet en el mundo

SANTIAGO.- Este 11 de marzo la Presidenta Michelle Bachelet dejará su escritorio en el Palacio de la Moneda. Pero no se irá sola: un manto de políticas y reformas impulsadas por su gobierno durante los últimos cuatro años la seguirá en su salida del despacho. Un velo denominado “legado Bachelet” y cuyas características son ya conocidas en distintas partes del globo.

Iniciativas como la gratuidad, la ley de aborto y el Acuerdo de Unión Civil, además de la noción de haber tenido una activo rol en la protección del medio ambiente y de ser la última Mandataria mujer en dar paso a una Latinoamérica liderada por hombres, son algunos de los rasgos que medios de comunicación y organismos internacionales han destacado de su labor en un Chile catalogado mundialmente como “conservador”. Sin embargo, su gestión también se ha hecho conocida en el mundo por la drástica caída en su aprobación popular como presidenta, principalmente por el escándalo provocado por el juicio en contra de su hijo mayor y nuera, Sebastián Dávalos y Natalia Compagnon, y por los cuestionamientos al bajo crecimiento económico durante su mandato.

Reformas En su gestión, Bachelet fue destacada a nivel internacional principalmente por liderar un gobierno de reformas radicales. “Ha desplegado un amplio programa de reformas que aspira a superar de manera definitiva la herencia de la dictadura y a corregir cuatro décadas de neoliberalismo extremo”, describe en una de sus publicaciones el diario español El Mundo, a la hora de hablar sobre el legado que deja la Presidenta chilena. Precisamente, la despenalización del aborto en tres causales fue una de las más destacadas a nivel internacional. “Al menos saca al país de la vergonzosa lista en la que estaba, la de los pocos que todavía prohíben el aborto en cualquier circunstancia”, destaca una columna publicada en el diario The New York Times (NYT) titulada “La prisa de Bachelet”.

La medida, que implicó polémico debate al interior del país, fue destacada al igual que la implementación del Acuerdo de Unión Civil; el ingreso de un proyecto de matrimonio igualitario; la ley de cuotas de género en el Congreso; proyecto de nueva Constitución, y la gratuidad en la educación universitaria. “Su presidencia quedará como símbolo de un país que ya cambió (…) Con persistencia y enfrentando grandes dificultades, la primera presidenta de Chile abrió a los chilenos un sendero que, pese a los obstáculos del futuro, hace impensable una marcha atrás”, valoró en su columna para el NYT, Sylvia Colombo, corresponsal en Latinoamérica del diario Folha de São Paulo. Una estrella en decadencia Sin embargo, la política de “retroexcavadora” como se le ha denominado, es señalada como una de las principales razones que le costaron el descenso en su aprobación. Además, medios como Le Figaro en Francia, afirman que varias de las medidas impulsadas por la jefa de Estado no alcanzaron a llevarse a cabo, por lo que “no cumplió las expectativas”.

“El intento de hacer reformas de izquierda acabó hundiéndola en un país de centro que no estaba preparado para ese giro que en otras zonas de la región sería interpretado como muy suave”, explicó El País de España y añadió: “sumado a un escándalo que afectó a su nuera y a su hijo por presunto tráfico de influencias, empezó a devorar su credibilidad”. Tal como se menciona, una de las polémicas que provocaron una mancha en la imagen de Bachelet fue el estallido del caso Caval. La noticia se expandió por los medios de comunicación del diversas partes del mundo, los que describían las investigaciones alrededor de la familia de la, hasta entonces, intachable Mandataria. “Las calificaciones de la presidenta socialista, Michelle Bachelet, se han desplomado”, aseguraba el diario The Guardian al informar el escándalo y dar cuenta que éste, había apuñalado directamente el corazón de la presidenta: su popularidad. “El caso hizo derrumbar la imagen de una presidenta que llegaba con las banderas de la transparencia y la lucha contra la corrupción”, analizó posteriormente el diario trasandino Clarín.

Asimismo, las críticas sobre las políticas económicas de Bachelet y su Ejecutivo no pasaron desapercibidas. “El escaso entusiasmo con este gobierno (…) se debe en gran medida al pobre crecimiento económico de estos años en el país”, afirmaba Clarín. “Llevada al extremo, la percepción es que en los últimos años Chile se ha desviado del modelo de mercado previsible y estable que le permitió alcanzar el mayor producto interior bruto (PIB) per capita de América Latina”, sentenciaba El País por su lado. La última presidenta mujer que queda en la región Aún así, durante toda su administración Bachelet fue destacada como icono de la lucha por la integración de las mujeres en la política de la región. Ello, principalmente porque fue una de las presidentas en conformar, junto a la ex Mandataria argentina Cristina Fernández y la brasileña Dilma Rousseff, el bloque femenino de izquierda que se tomó el liderazgo latinoamericano. Pero a diferencia de sus pares, Bachelet es destacada como la única que salió airosa de su administración, pese al escándalo de su primogénito: mientras Fernández enfrenta una serie de juicios por casos de corrupción, Rousseff terminó siendo destituida por el Parlamento por maquillar las cuentas fiscales.

“El proyecto reformista de Bachelet habrá sido el más exitoso entre los de las mujeres de izquierda que comandaron países de la región en los últimos años (…) Cuando Bachelet sea ex Presidenta y Latinoamérica vuelva a ser gobernada solamente por hombres, su gestión destacará más que la de sus pares”, aseguró Colombo en NYT. En 2014, la revista Time la incluyó dentro de la lista de las personas más influyentes del mundo de ese año, valorando su destacado rol en la defensa de los derechos de las mujeres debido a su gestión a la cabeza de ONU Mujer, organismo del que además fue fundadora. Pero además, la administración de la Presidenta saliente fue especialmente valorada por ser “verde”. Las políticas dedicadas al cuidado del medio ambiente, como la creación de áreas marinas protegidas y el impulso de energías renovables, fueron resaltadas por autoridades internacionales. De hecho, se convirtió en la primera Jefa de Estado chilena en recibir el premio “Campeones de la Tierra” en la categoría de liderazgo político.

Author: admin
Tags

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *