Río Isabela, en estado de emergencia

SANTO DOMINGO.- El río Isabela, que divide la frontera entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Norte, está en estado de emergencia y requiere intervención urgente debido al elevado grado de contaminación y desechos sólidos e insalubridad que se ve a simple vista. Toda esta basura llega hasta el río Ozama que luego arroja los desechos hasta las aguas del mar Caribe. Actualmente las playas de Güibia, Montesinos y el Fuerte San Gil se ven sumamente afectados.

Las aguas del río Isabela pasan por los barrios de Capotillo, La Zurza, Puerto Isabela y Simón Bolívar. El afluente actualmente está repleto de plásticos, lila, botellas de cristal y cerdos, que entran a bañarse e incluso materia fecal que flota en la superficie.

Los moradores de la zona dicen que están hastiados de pedir que el Gobierno vaya a su rescate, así como también son conscientes de que de los diferentes sectores tiran la basura directamente al río, que también es contaminado por la Cañada Los Ríos.

“La cañada cuando baja arrastra toda esa basura, nosotros tenemos muchísimo tiempo reclamando, pero como quiera todo eso es en balde. Eso a veces lo limpian pero como quiera esa gente que vive allá arriba no para de tirar la basura. Realmente necesitamos que esto se resuelva o que nos desalojen”, dijo una residente de La Zurza.

Limpieza

En tanto que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) continúan con las labores de saneamiento y recogida de la basura con mayor énfasis en la playa del Obelisco Hembra, la más afectada. Obras Públicas informó ayer que durante el fin de semana aumentarán el número de hombres y mujeres e implementarán otras medidas para avanzar el proceso de recogida y clasificación de la basura. “Seguimos las labores de limpieza desde Obelisco Hembra con un contingente de más de 700 hombres. Ahora tenemos un plan nuevo con unos sacos grandes para extraer la basura con un “pettibone”, ya hemos avanzado en más de 60%, en los próximos días estaremos llegando a la conclusión”, dijo el capitán de fragata, Douglas Borrell, director de operaciones y mantenimiento vial del MOPC.

Fundación Tropigas

En este aspecto, la Fundación Tropigas adquirió dos barcos recolectores de lila y basura para sanear los ríos Ozama e Isabela. Estos barcos serán integrados al programa Rivera Verde que tiene como propósito principal rescatar la salubridad y limpieza del referido afluente. El funcionamiento de las maquinarias iniciará de manera oficial el próximo 2 de agosto.

La idea es tener un equipo ahí trabajando junto al Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento Municipal mediante un acuerdo interinstitucional donde se hará una recogida diaria. La idea es lograr que otras empresas compren barcos y sea un proyecto a gran escala. “Hoy lo que se está haciendo es la prueba de los equipos, el lanzamiento oficial será el día 2 de agosto. Los técnicos que hoy instruyen a los operadores provienen de Shanghái, China”, dijo Rosa Rijo, directora ejecutiva de la Fundación Tropigas.

La fundación realizó un estudio de la situación actual de estos ríos, en el que se visualizaron los puntos de mayor volumen de lila, planta acuática invasora procedente de la Amazonia que se multiplica rápidamente cubriendo grandes espacios de los ríos, lo que dificulta la navegación de pequeñas y grandes embarcaciones y crea un hábitat idóneo para la multiplicación del mosquito que produce la malaria, dengue y chikungunya. Esta planta triplica la evaporación del agua y obstruye los canales de riego, lagunas, lagos, etc. Los ríos Ozama e Isabela han recibido por años descargas de más de 37 cañadas con contaminantes provenientes de actividades humanas como la agricultura, granjas de crianza de animales, mataderos informales, plantas industriales y de generación eléctrica.

En la actualidad los ríos Ozama e Isabela tienen una demanda biológica de oxígeno. Hace un año el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales dio un ultimátum a aquellas empresas dedicadas al desguace de embarcaciones en los ríos Ozama e Isabela. La sentencia fue el cese de las operaciones comerciales que venían contaminando estas fuentes de agua.
Esta decisión le costó a la Autoridad Portuaria Dominicana dejar de recibir alrededor de 60 millones de pesos en el último año (entre 4.5 y 6 millones mensuales) por concepto de uso de muelles y otras actividades realizadas en estos ríos, según reveló el director del organismo, Víctor Gómez Casanova. “Para Autoridad Portuaria Dominicana ha sido una situación en términos financieros muy difícil y contraproducente, pero hemos cumplido con la parte que nos correspondía a nosotros que era eliminar la contaminación portuaria”, dijo el funcionario.

“Yo espero que nosotros podamos cumplir con el plan estratégico, hasta el año 2030. Nosotros esperamos que con un trabajo permanente y sistemático, confío en que la gente podrá volverse a bañar en esos ríos, en un horizonte de 12 años”, sostuvo Onofre Rojas, director ejecutivo de la Comisión Presidencial para la Rehabilitación, Saneamiento y Uso Sostenible de los ríos Ozama e Isabela (COI) en esa ocasión. La citada comisión se creó mediante el decreto 260-14 que declara de alta prioridad nacional la preservación, saneamiento, rehabilitación y uso sostenible de la parte baja, media y alta de la cuenca de los ríos Ozama e Isabela para promover el desarrollo integral y la inclusión social de los moradores de las comunidades aledañas. Uno de sus principales objetivos fue la elaboración y seguimiento de un plan estratégico en el cual intervienen varias instituciones.

Proyecto Domingo Savio es para recuperar el río

El proceso de saneamiento de ambos ríos es descrito por la directora de Ciudad Alternativa, Fátima Lorenzo, como un tema complejo y cargado de tensiones, “que está en su momento clave”. La titular de la organización no gubernamental que lucha por los derechos de las comunidades recomienda tratar con sensibilidad el elemento social del plan como es la reubicación de familias.

El proyecto Domingo Savio también se enmarca dentro de las acciones de recuperación de los ríos Ozama e Isabela.

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árboles plantados en la cuenca alta con la participación de entidades públicas, empresas y Medio Ambiente.

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