Alarma por la caída en las reservas del BCRA

Alarma por la caída en las reservas del BCRA

Para la consultora que dirige el economista Emanuel Álvarez Agis “lo preocupante de esta evolución es que las Reservas Internacionales caen en un contexto en el que el superávit comercial acumulado hasta julio es el más alto desde 2009. Los analistas de La City saben que “a este ritmo de pérdida de divisas no se llega a fin de año, algo van a tener que hacer”.

“La dinámica reciente de las Reservas Internacionales enciende las alarmas: en las primeras 9 ruedas de septiembre las reservas cayeron –u$s 388millones y en lo que va de 2020 acumulan una retracción de –u$s 2.327millones” advierte un informe de pxq.

Para la consultora que dirige el economista Emanuel Álvarez Agis “lo preocupante de esta evolución es que las Reservas Internacionales caen en un contexto en el que el superávit comercial acumulado hasta julio es el más alto desde 2009, no hay egreso de divisas por turismo y desde abril 2020 no se pagan intereses de títulos públicos en moneda extranjera”.

Esta acelerada pérdida de reservas es la que explica las nuevas medidas cambiarias adoptadas por el Banco Central.

El esquema de control de cambios permite que las personas humanas compren hasta u$s200 por mes y este es el principal factor detrás de la caída de reservas. En los primeros 6 días hábiles del mes en curso la venta neta de divisas del BCRA alcanzó u$s608 millones, cifra récord en lo que va del 2020.

Cabe señalar queestas compras ahora se han visto encarecidas por la decisión oficial de aplicar una retención impositiva de 35%.

En la actualidad las reservas brutas del Banco Central rondan los 42.500 millones de dólares. Pero esta cifra incluye distintos conceptos que en realidad no están enteramente disponibles, como son los encajes de los depósitos en dólares.

Así, las reservas líquidas rondan los 7.000 millones, según pxq. Sin embargo, pxq aclara que esta forma de medir la capacidad de intervención de la autoridad monetaria no contempla que el swap con China puede gatillarse en el momento en el que el BCRA lo decida y, posteriormente a su ejecución, se cuenta con 1 año para reponer el monto utilizado. Con todo, los números muestran que el Banco Central perdió en agosto 1.300 millones.

Sin acceso al financiamiento internacional y con las inversiones extranjeras ausentes, la única fuente de dólares es el superávit en el comercio exterior. Pero el saldo tenderá a reducirse.

El excedente comercial – se proyecta en 18.000 millones de dólares para el año – se logra fundamentalmente por la caída de las importaciones. Las compras externas se derrumbaron a menos de 3.000 millones de dólares en abril pasado, en el pico de la recesión, pero como la actividad se va recomponiendo, ya alcanzan a 3.500 millones de dólares (a esta altura del año pasado se ubicaban en torno de los 4.000 a 4.500 millones de dólares mensuales).

Incentivos
El jueves pasado cuando posibilitó que los bancos puedan ofrecer depósitos a plazo ajustados por la evolución de la cotización oficial del tipo de cambio, conocidos como dólar linked, y otorgar a su vez préstamos a empresas exportadoras.

Una nueva opción en pesos favorece el ahorro en moneda nacional. A su vez, brinda seguridad a los importadores para cubrirse por sus compras en el exterior, como así también posibilita ampliar el crédito a los exportadores.

Desde el Banco Central se señala que el dólar oficial no está atrasado porque se encuentra en el promedio histórico. En efecto, los 75 pesos aproximadamente en el que se encuentra el tipo de cambio oficial coincide con el promedio real (descontada la inflación) del período 1997-2020.

Pero algunos economistas afirman que el error pasa por considerar como adecuado el dólar promedio del pasado, cuando en realidad la Argentina sin crédito externo y con una limitada capacidad exportadora, necesita de un dólar más alto que el que indica la historia.

La explicación más evidente, para quienes opinan de esta manera, es que a medida que la situación se vaya normalizando, las importaciones serían mayores como así también los gastos en turismo, comprometiendo el excedente comercial que el país necesita para hacer frente a los compromisos financieros.

En el Ministerio de Economía, en tanto, se confía en que las expectativas de los operadores tiendan a calmarse tras la renegociación de la deuda externa y las señales que la conducción oficial dará mediante las políticas contenidas en el proyecto de presupuesto para 2021 que muestra “un sendero de consolidación fiscal”.

Tiempo
“El mayor problema que enfrenta Argentina es el tiempo: se necesita reconstruir una confianza dinamitada por el pasado reciente y no tan reciente, proceso que necesariamente requiere tiempo y hechos, más que promesas”, argumenta pxq.

El tipo de cambio real se encuentra en un nivel suficiente para sostener el superávit de cuenta corriente, sostiene esta consultora y agrega que “el ciclo global parece estar acomodándose de forma favorable para el país, dada la elevada liquidez y la baja tasa de interés internacional. La recuperación de los principales socios comerciales (Brasil, China, EEUU y Europa) será más veloz que la del país, todos factores que contribuyen a apuntalar el resultado comercial de 2021”.

Asimismo, en los próximos años los pagos de intereses se redujeron sensiblemente debido el acuerdo con los acreedores externos y la duración de la pandemia probablemente demore la salida de divisas por turismo hasta mediados de 2021.

En definitiva, pxq considera que con estas perspectivas Argentina podría tener un superávit de cuenta corriente en torno a los u$s7.000 millones en 2021. Por esa razón, “el desequilibrio de corto plazo parece tener una naturaleza financiera, antes que económica-comercial”.

El informe señala que mientras la brecha se mantenga por encima del 60% las expectativas de devaluación continuaran elevadas, contagiando tanto a la cuenta corriente cambiaria como a la cuenta capital, debido al aumento de la demanda de activos externos y la presión para cancelar deuda externa del sector privado.

“Es por esa razón que el programa de estabilización pos canje de deuda depende de la reducción de la brecha, para la cual un programa económico consistente y la presentación del Presupuesto2021 ayudan pero no alcanzan”.

Y concluye que “el mayor desafío para el Gobierno es cómo dejar de perder reservas y “tranquilizar” la economía en el corto plazo, mientras se construye confianza acerca del programa de mediano plazo”.

admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *