Capo dominico italiano condenado a 12 años por liderar banda de narcos en Massachusetts

Capo dominico italiano condenado a 12 años por liderar banda de narcos en Massachusetts

Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK._ El capo dominico italiano, Juan Aníbal Patrone, de 28 años de edad, fue condenado ayer martes a 12 años en la corte federal de Boston en Massachusetts, por dirigir una banda que traficaba cientos de kilos de heroína, fentanilo y cocaína en ciudades de ese estado.

Patrone, quien según los fiscales, lideraba un grupo de 30 narcotraficantes a su servicio, tiene nacionalidad dominicana e italiana y residía en Lawrence (Massachusetts), también fue sentenciado a otros cinco años en libertad condicional.

Antes de su arresto en redadas de la DEA y otras agencias de la ley, Patrone andaba buscando ametralladoras AK- 47 para comprarlas, les dijo a algunos de sus subordinados que se iba a retirar de las drogas para irse a la República Dominicana, donde ya había comprado 50 mil tareas de tierra, que sembraría de plátanos y que había acumulado mucho dinero.

Fue sentenciado por el juez Douglas Woodlock.

Patrone estará sujeto a la deportación después de cumplir la condena, dijo el fiscal federal de Massachusetts, Andrew Lelling.

Patrone declaró culpable en septiembre pasado de conspiración para poseer con intención de distribuir heroína, cocaína y 400 gramos o más de fentanilo y ser un extranjero en posesión de un arma de fuego. Él ha estado preso desde su detención en mayo de 2017.

Una operación policial a gran escala desmanteló dos organizaciones de tráfico de drogas en Lawrence, una dirigida por Patrone, y la otra por Santos Ramón González Nivar (también dominicano). González Nivar era una de las fuentes que suplía drogas a Patrone.

Patrone y otros 28 cómplices fueron detenidos, entre ellos González Nivar y nueve miembros de su organización. González Nivar se declaró culpable y fue condenado el 21 de septiembre de 2018 a 11 años y tres meses de prisión.

Patrone dirigía la organización como una empresa, dijeron los fiscales.

Compraba drogas a los proveedores, incluyendo a Domingo González Martínez, que vendió a Patrone fuera del mercado Corniel en Lawrence.

Patrone pagó el alquiler de casas en las que mantenía puntos de drogas, incluyendo una en el 277 de la calle Merrimack y otra en el 20 de la calle Cambridge en Lawrence. Pagó a su hermano, Josué Moisés Patrone González y a Oscar Marcano para preparar las drogas y administrar los puntos.

Patrone también dirigía un grupo que entregaba las drogas incluyendo algunos que trabajaban como taxistas, como Luis Lugo y Leonel Vives, y otros que vendían en las calles, como Daniel Díaz y Andruery Faña Burgos, diciéndoles dónde ir y a quién ver. Patrone dirigió sus redistribuidores dónde ir a comprar narcóticos para distribuir.

Los redistribuidores incluyen a Mateo Shover, Stacey Littlefield, Lacey Picariello, Reynaldo Durán Lora y Rafael Arce. Algunos de ellos procedían de los estados de New Hampshire y Maine para obtener drogas y traficarlas fuera de Massachusetts, dijo el fiscal Lelling.

Patrone también pagó a Euclides Alcántara para registrar y asegurar su flota de vehículos con nombres falsos y llevar ganancias de las drogas a la República Dominicana.

Patrone discutía el crecimiento de su negocio de la droga con otros, incluyendo miembros de la familia, dijo el fiscal Lelling.

En las llamadas interceptadas, admitió que había trabajado en el negocio durante siete años y quería volver a la República Dominicana, donde tenía previsto salir del negocio de la droga y vivir bien, según los fiscales federales.

Los investigadores se enteraron de estas llamadas que los activos de Patrone son principalmente en la República Dominicana. El Gobierno ha emprendido esfuerzos para embargar y confiscar los bienes de Patrone como parte de la sentencia.

DINERO, AK-47 y PLÁTANOS EN REPÚBLICA DOMINICANA

Patrone que también usaba mensajería de textos para vender drogas a sus clientes, buscaba comprar dos rifles semi automáticos AK-47 y tenía como meta convertirse en un productor de plátanos, con el objetivo de sembrar 50.000 plantas, cuando regresara a la República Dominicana, donde compró una finca, según la declaración jurada de un agente especial de la DEA asignado a la investigación.

Usaba los alias de Juan Aníbal, Juan Aníbal Patrone González, Flaco, Popo y Carlos Patrone.

Los federales dicen que en conversaciones telefónicas grabadas a Patrone en sus transacciones de drogas, él se refería frecuentemente a los “ladrones” y que quería seguir usando su “nueva herramienta” en referencia a los mensajes de textos para suplir la droga a los compradores.

En otra de las conversaciones que le grabaron el 10 de mayo, le dijo al interlocutor que estaba interesado en comprar dios rifles AK-47 a buenos precios y que había rechazado una oferta por encima de $1.800 dólares, por lo que consideró que las armas que le estaban ofreciendo son muy caras.

“Patrone consideró que las armas eran demasiado caras y no las compró”, dice en una declaración jurada presentada en la corte federal el agente de la DEA Garth Hamelin.

Utilizando una serie de grabaciones telefónicas, los investigadores escucharon atentamente durante el último año como Patrone dijo lo que iba a hacer con la riqueza que amasó ilegalmente, según la declaración del agente federal.

“Estoy fuera de aquí, me voy… nunca más venderé drogas en mi vida”, dijo Patrone el 15 de febrero cuando habló sobre sus planes de regresar a la República Dominicana.

Los federales también escucharon conversaciones sobre los niveles letales de fentanilo, marcados como “azules”, y discusiones sobre cómo “cortar” la droga lo suficiente para que no matara a la gente, testificó el agente Hamelin.

Se calcula que se buscaba entre $10.000, $9.000 y $8.000 dólares diarios y más, dependiendo del progreso del negocio por día.

También compró varias casas en la República Dominicana y tenía la intención de construir en la tierra de su abuela.

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