Greg Bovino Respalda a Agentes de ICE y Arremete Contra Inmigrantes en Medio de Protestas
El excomandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, ha desatado una nueva ola de controversia al expresar su firme respaldo a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que enfrentan intensas protestas en el centro de detención Delaney Hall, en Nueva Jersey. A través de sus redes sociales, Bovino envió un mensaje directo a los oficiales que lidian con las manifestaciones tanto dentro como fuera de las instalaciones, animándolos a mantener la línea dura con la polémica frase: «¡Denles duro y vivan el momento!». Esta declaración se produce en un clima de alta tensión, marcado por huelgas de hambre de los detenidos y enfrentamientos con activistas que denuncian condiciones inhumanas.
Conocido por ser una de las figuras más extremas durante las recientes campañas de deportación masiva, Bovino no escatimó en críticas hacia la actual administración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a la que acusó de mostrar debilidad operativa. Según el exfuncionario, los disturbios debieron ser controlados rápidamente mediante el uso de gas lacrimógeno, argumentando que la vacilación gubernamental frente a las protestas pone en riesgo directo la vida de los propios agentes. Su llegada a Newark ha coincidido estratégicamente con el anuncio de contramanifestaciones a favor de ICE, elevando aún más la polarización en torno al manejo de este recinto.
Las declaraciones de Bovino y su presencia en la zona intensifican el escrutinio público sobre las políticas de detención migratoria en el país. Mientras organizaciones de derechos humanos y legisladores demócratas exigen investigaciones exhaustivas sobre presuntos maltratos, hacinamiento y negligencia médica dentro de Delaney Hall, el discurso radical del excomandante busca movilizar a los sectores que exigen mano dura. Este choque de posturas refleja la profunda división política que sigue definiendo el debate migratorio, donde las exigencias de trato humanitario colisionan frontalmente con las demandas de control fronterizo absoluto y represión de disturbios.

